miércoles, 2 de septiembre de 2009

208 | Somos mejores de lo que creemos

Esta mañana me ha llamado Enrique Sesmero, organizador de 4xti, y me ha propuesto pasarme mañana jueves 3 por la tercera edición de este encuentro de emprendedores y mentes inquietas, que organiza cada mes con suma ilusión.

Mañana ha invitado a Jorge Lantero, de Outward Spain, quien a través de juegos y demostraciones prácticas, propias de la metodología del coaching, nos demostrará que "somos mejores de lo que creemos", lema de la organización a la que representa.

"Suficiente, cuenta conmigo", le he dicho. Y me pasaré para ver qué nos han preparado. El evento es gratuito y abierto y Enrique me ha insistido en que empezará a las 18:45 en punto en Juan Bravo, 3.

Y en cuanto al lema de la organización invitada mañana, "somos mejores de lo que pensamos", no puedo estar más de acuerdo. De hecho te hago una propuesta para cuando tengas un problema: recuerda cuándo estuviste en una situación similar a la que ahora enfrentas para que observes cómo fuiste capaz de solucionarla. Es importante acordarse de las veces que nos han ido bien las cosas, ya que ello nos dará fuerza para afrontar las situaciones presentes.

Sergio Fernández

martes, 1 de septiembre de 2009

207 | La cara y cruz de la tercera edición de Vivir sin jefe

Lo cierto es que me ha hecho mucha ilusión regresar de vacaciones y enterar me de que la tercera edición de Vivir sin jefe está en imprenta desde este lunes.

También de que Vivir sin jefe es el sexto libro más vendido en la Casa del libro

Sin embargo, detrás de las por otra parte efímeras mieles del éxito, hay una cara que muchos o no ven o no quieren ver.

Alguna persona estos días me ha dicho: "¿Que suerte, no?".

Y aunque lo cierto es que me considero una persona con suerte y doy gracias a la vida por ello cont¡nuamente, creo que muchas personas cuando ven al pato desplazándose tranquilamente por el estanque se olvidan de que por debajo de esa aparente calma, el pato está moviendo sus patas a toda velocidad para poder deslizarse por la superficie del agua.

Y no todo el mundo está dispuesto a ver que cuando un proyecto funciona, normalmente hay un pato, o varios, que mueven las patas impetuosamente bajo la superficie del agua. 

Y esto me recuerda a una frase que he encontrado estas vacaciones en el muy recomendable libro Tribus, de Seth Godin, que dice así:

"¿Cómo te ha ido el día? Si tu respuesta es "estupendo", entonces no creo que estés liderando".

Y detrás de esta tercera edición [o de cualquier proyecto que lidera o innova], hay muchos días en los que, la verdad, no pude decir "estupendo". Aunque hoy, la verdad, sí que pueda y esté orgulloso del recorrido que está empezando a tomar el libro.

Cuando alguien hable de suerte, pregúntate por las patas del pato.

Sergio Fernández

jueves, 13 de agosto de 2009

206 | Segunda edición de Vivir sin jefe

¡Gracias por confiar en mi trabajo!

¡Gracias por contarle a todo el mundo que te ha gustado Vivir sin jefe porque el boca a oreja ha funcionado!

¡Gracias, periodistas y blogueros, por las decenas y decenas de entrevistas y menciones que habéis hecho del libro estas semanas!

¡Gracias por volver a la librería a por Vivir sin jefe cuando ha estado agotado [que ha sido bastantes veces según me habéis ido comentando...]!

¡Gracias por todos los correos que me habéis ido mandando estas semanas contándome vuestras experiencias con el libro!

¡Gracias, porque todo ha eso ha hecho que en pleno verano la primera edición de Vivir sin jefe se haya agotado en menos de mes y medio!

¡Desde ayer está en librerías la segunda edición de Vivir sin jefe!

Gracias. Seguimos leyéndonos en unas semanas, una vez pasado el periodo de barbecho estival...

Sergio Fernández



jueves, 6 de agosto de 2009

205 | Desde hoy me quedo en barbecho

Recuerdo, y de esto no hace tanto, un tiempo en el que Madrid cerraba por agosto.

Recuerdo un tiempo, no tan lejano, en el que el fenómeno de agosto nos parecía tan asombroso a los que nos quedábamos en Madrid, que, como niños, jugábamos a tumbarnos en las calles porque no pasaban coches. Recuerdo un tiempo, antes de ayer, en el que en agosto costaba encontrar pan en agosto.

Recuero la película de Barrio, de Leon de Aranoa, que describe tan bien eso de ser niño en las afueras de Madrid en agosto...

Hoy, para mi, agosto es algo muy diferente. Aunque cada vez la tendencia es a espaciar más las vacaciones, lo cierto es que me encanta que agosto siga siendo inoperativo laboralmente.

Y por eso mismo, desde hoy me quedo en barbecho. Con frecuencia podemos aprender mucho de la naturaleza, lo que pasa es que los seres que viven en urbes, como el que escribe, lo tienen un poco lejos y por eso se nos olvidan estos mensajes.

Aún así, una de las ideas que me gustan del campo y que trato de aplicar a mi vida diaria es la del barbecho: las huertas, para producir, necesitan descansar.

No se trabaja mejor por trabajar más sino por trabajar mejor. Sé que esto es una tautología pero no es tan evidente como pudiera parecer.

Por ello, hoy declaro oficialmente mi barbecho de verano hasta nueva orden.

Llevo desde el uno de septiembre del año pasado regalando normalmente 4 o 5 veces por semana pensamientos positivos. Espero y deseo que los hayas disfrutado.

Aunque he estado en semibarbechos laborales, lo que recomiendo encarecidamente a todo el que se lo pueda permitir, lo cierto es que esto del blog me ha generado cierta adicción que hoy voy a cesar oficialmente durante el mes de agosto.

Ahora es momento de retirarse a afilar el hacha y por ello te emplazo a que sigas leyendo Pensamiento positivo en septiembre, donde continuaré con mi compromiso personal de seguir regalando pensamientos positivos así como ideas inspiradoras para personas y organizaciones varias veces por semana. Y si crees que se te puede olvidar hasta entonces, recuerda que puedes subscribirte.

Hoy, y por este mes de agosto, te dejo con un par de preguntas, cuyas respuestas estaré encantado de escuchar en los comentarios del blog o en mi email [vía que much@s ya sé preferís para comunicaros]:

¿Qué te gusta y que mejorarías de Pensamiento Positivo?

¿Tienes alguna idea que crees que puede mejorar de Pensamiento Positivo?

¡Me encantará escuchar lo que tengas que decirme así que, espero tu respuesta y nos vemos en septiembre!

Y antes de acabar, una última cuestión: nunca pensé que el blog me fuera a dar tantas alegrías. Hay un dicho que afirma "cuanto más doy, más tengo". Yo he comprobado, gracias al blog, que es verdad.
Por tus subscripciones al blog, por tus emails diarios, por tus comentarios, por leer el blog, por recomendarlo y, sobre todo, por compartir conmigo esta ilusión que algunos tenemos de que las palabras pueden cambiar el mundo. 

Porque de hecho, sabes qué, lo hacen...

Sergio Fernández

¡Un placer haber compartido este año contigo!

lunes, 3 de agosto de 2009

204 | ¿Por qué no se lo preguntas?

Yo había escuchado hablar de esta técnica como la pregunta McDonalds, lo que de por si ya debería convertirla en sospechosa.

El hecho es que en los últimos días me ha sucedido dos veces.

La primera, cenando en un restaurante, el camarero nos pregunta: ¿Desean un entrante? Y a continuación y sin mediar palabra, comenzó a recitar en forma de interrogación todos los entrantes.

Yo pensé y además le expliqué que si quisiera un entrante se lo pediría.

Como me llamó la atención, le pedí que me estimara que porcentaje de clientes accedían a solicitarle un entrante cuando formulaba esta pregunta.

Y aquí viene los sorprendente. Me dijo que alrededor de un 75%.

Pocos días después, echando gasolina, el dependiente me pregunta que si deseo unos chicles o "algo más".

Y tras responderle que si quisiera unos chicles, se los hubiera pedido, me di cuenta de que la misma pregunta en tan poco tiempo en dos sitios diferentes, incluso geográficamente, encerraba algo, así que le pregunté qué porcentaje de clientes le compraban chicles. Y aquí viene lo sorprendente. Me estimó en un 75- 80% el número de clientes que se llevaban  unos chicles.

Así que tras tan sorprendente hallazgo de fin de semana, no lo voy a relacionar con la crisis o supuesta crisis ni con la avidez de algunas empresas ni tan siquiera con una sesuda reflexión sobre el márketing sino que hoy te dejo con la siguiente pregunta:

¿Qué no te ofrece la vida simplemente porque no te has tomado la molestia de pedirlo o de preguntarlo?

Sergio Fernández

sábado, 1 de agosto de 2009

203 | Las empresas no quieren genios

Ayer, al bajar al quiosco, me llevé La Gaceta de los Negocios. 

El motivo era que me habían avisado de que le dedicaban la contraportada a mi libro Vivir sin jefe.

Y como me ha hecho ilusión pues hoy la subo al blog.

Y me llevo un aprendizaje. Bueno, más que un aprendizaje, un "recordizaje": cuidado con lo que dices a un periodista en una entrevista larga porque cualquier cosa es susceptible de ser publicada. Dicho lo cual me gusta cómo ha quedado.

Me quedo con una frase que Cristina Blas ha recogido:

Las empresas no quieren genios, los ejércitos no quieren valientes y las iglesias no quieren santos.

Puedes leer el artículo aquí.

Sergio Fernández

viernes, 31 de julio de 2009

202 | Cuanto más doy, más tengo

Sigo haciendo entrevistas sobre Vivir sin jefe como si la vida me fuera en ello cada día. 

Ayer jueves fueron dos en concreto y con ellas Vivir sin jefe lleva ya más de 50 apariciones en medios de comunicación en su primer mes de vida y además las primeras informaciones apuntan a que las ventas van mejor que bien...

En fin, en el transcurso de la segunda entrevista, iba diciendo, una joven periodista que está empezando me preguntaba cómo buscarse la vida. Esto de tener publicado un libro sobre el tema de vivir sin jefe hace que todo el mundo te pregunte lo mismo...

Y como yo quiero ser como Silvio Rodríguez cuando canta eso de "he estado al alcance de todos los bolsillos", pues trate de ayudarle lo mejor que pude en función de lo que yo he aprendido en la vida. Ella se fue contenta de llevarse alguna idea nueva. Y yo encantado de haberla ayudado.

Lo curioso de esto es que la respondí feliz y cuando regresaba a casa [un gran momento para pensar el de volver a casa. Sobre todo cuando es en la bici...] me di cuenta de que la mayoría de las personas están encantadas de contar cómo han logrado las cosas.

Y me acordaba de una conversación que tenía hace algunos meses con una persona bastante mayor y bastante rica en lo económico que me comentaba, sorprendida, que le parecía extraño que con el interés que tiene aparentemente todo el mundo en conseguir dinero, casi nadie le hubiera preguntado en mucho tiempo cómo había conseguido ese objetivo.

Lo que quiero decir con esto es que si tienes algo que preguntar, pregúntalo. Si hay alguien que piensas que te puede contar algo de interés, pregúntaselo. Lo más posible es que esté encantado de ayudarte y de responderte. Pero sobre todo, que si hay alguien que te pregunta algo o te solicita ayuda, si está en tu mano, ofrécesela porque esa es la mejor manera que se conoce hasta el momento para que las cosas sucedan.

Al menos esta es mi manera de estar en el mundo: si tengo algo que preguntar o que pedir, lo hago. Si puedo responder u ofrecer, lo hago. Y en ambos sentidos me siento cómodo.

Sergio Fernández

jueves, 30 de julio de 2009

201 | El hombre que tuvo la fortuna de fracasar

Hoy entrevistaremos a eso de las 13:15 en Protagonistas Madrid de Punto Radio a José Luís Montes, autor del libro El hombre que tuvo la fortuna de fracasar.

Del libro me ha gustado sobre todo la primera parte, en la que el autor reflexiona sobre el éxito y el fracaso.

Hay una idea que me ha gustado especialmente y es la que expone al principio del capítulo 3 donde habla del fracaso antes del fracaso. Allí habla de que sucede cuando fallamos en conseguir algo, que además y de hecho no era lo que deseábamos en realidad...

José Luís se pregunta también por lo que sucede cuando conseguimos lo que pensamos que queremos y esto nos aleja de lograr lo que de verdad queremos.

Y se pregunta ¿Por qué hay tanta gente infeliz, deprimida e insatisfecha? ¿Quizá porque no consiguen lo que quieren, porque hay muchos fracasados? ¿O quizá es porque lo que persiguen y consiguen no es lo que verdaderamente quieren?

Sergio Fernández

miércoles, 29 de julio de 2009

200 | ¿Quién escribe las cosas?

Uno de los aspectos inesperados de escribir un libro está residiendo, al menos para mi, en la cantidad de preguntas que me están formulando todos los días los periodistas al respecto de cuestiones que de manera directa o tangencial están relacionadas con el libro.

Pues bien, durante el transcurso de una entrevista, esta mañana me preguntaba una periodista por qué los libros de management, de empresa e incluso de autoayuda, tienen en general un aire optimista y positivo, cuestión que para ser sincero, nunca me había preguntado.

Aunque en el momento he respondido a esta pregunta, que tiene más chicha de lo que a priori pueda parecer, luego me he quedado dándole vueltas al tema...

Se me ocurren varios motivos.

Uno de ellos es que las personas que pueden tener interés en contar algo a los demás son en principio aquellas a las que les ha ido bien o medio bien. Aunque mi libro Vivir sin jefe habla de errores y por ello rompe un poco la norma, no es menos cierto que alguien que escribe un libro normalmente ha tenido cierto éxito en llevar a cabo lo que está contando. O si se ha equivocado al menos ha logrado salir a flote.

Otro motivo podría ser que la historia la escriben siempre los que ganan. En los libros de empresa y sobre todo en los de historia, pero en los de empresa también.

Y sin embargo, el motivo que valoro como fundamental es que para que las cosas salgan bien en la vida hace falta una combinación de saber, querer y poder. Pero sobre todo, de ilusión, de positivismo y de constancia. Y por eso las personas que obtienen resultados no es extraño que combinen en mayor o menor medida alguno de los anteriores ingredientes. Y por ello no es es extraño tampoco que los libros de management sean por lo general, optimistas y positivos.

Sergio Fernández

martes, 28 de julio de 2009

199 | Patinando sobre el hielo

Dicen que cuando vas a toda velocidad patinando sobre un lago, si ves que el hielo empieza a desquebrajarse, lo único que puedes hacer es patinar más deprisa.

¿Será esto lo que cada uno de nosotros hacemos en este mundo que va cada vez más deprisa?

Sergio Fernández

lunes, 27 de julio de 2009

198 | ¿Cómo que qué hago en vacaciones?

Ya es hora de reconocer que nos hizo el lío.

Aquel día en el que Descartes se levantó inspirado y dijo "pienso luego existo" no fue un gran día para Occidente.


Al señor se le podría haber ocurrido algo más parecido a la realidad como "existo luego existo" pero entonces seguramente nadie, las cosas como son, le hubiera hecho mucho caso. O quizá podría habernos legado "existo luego pienso" pero éste, la verdad, como slogan tiene mucha menos fuerza que "pienso luego existo" y para ser filósofo también hay que ser un poco publicista.

El hecho es que esta sobrevaloración del pensamiento en detrimento del ser ha tenido varias consecuencias en nuestra manera de entender la vida por esta parte del planeta. Una de ellas es que sobrevaloramos el pensamiento y la consecuencia directa de esto es que sobrevaloramos el hacer frente al existir.

Estos días la pregunta de moda definitivamente es ¿Qué haces en vacaciones? Y más vale que tengas preparada una respuesta convincente. De otras manera estás perdido socialmente.

La cuestión es que hoy me he dado cuenta de que todo el mundo pregunta ¿Qué vas a hacer? Y yo me pregunto ¿Y qué pasaría si no quisiera hacer nada?

Ser, existir no está de moda. Este siglo lo que se lleva es hacer. Hacer un montón de cosas. Por eso, esta mañana me he preguntado ¿Hace cuánto que no solamente soy? Es decir, que estoy sentado sin hacer nada. Que soy sin necesidad de estar enfrascado en cualquier otra tarea, incluido pensar en algo específico.

¿Hace cuánto que no simplemente eres? Creo que la próxima vez que me pregunten que voy a hacer en vacaciones, voy a hacer como Forrest Gump, que cuando le preguntaban ¿Qué vas a ser de mayor?, respondía ¿Es que voy a ser otra cosa?... pues yo creo que voy a responder ¿Es que hay que hacer algo?

Sergio Fernández

jueves, 23 de julio de 2009

194 | 7 días

Hoy hemos entrevistado en Protagonistas Madrid de Punto Radio a Tomás Castillo, autor del libro Aprendiendo a vivir. 

Son varias las ideas interesantes que he extraído de este libro y sobre las que hemos charlado.

Me quedo con tres:

La primera es que el dolor no se puede evitar. El sufrimiento sí.

Otra idea del libro es que no hay enfermos sino personas con enfermedades.

Y la fundamental es una reflexión que hace el autor y que reivindica que se pase de la figura del paciente a la figura del protagonista. Es decir, que las personas recuperen la iniciativa a la hora de curarse de una enfermedad. Para mi, esto es imprescindible.

Al final de la entrevista, Jaume Segalés, presentador del programa, me ha pedido como siempre "unos deberes" para practicar durante la semana.

Y mi propuesta de hoy ha sido que durante siete días no nos quejemos. Si durante estos siete días te sorprendes quejándote de algo, tienes que volver a poner el contador de cero.

¿Siete días sin quejarnos? ¿No parece mucho, verdad? Si estás atento te sorprenderá darte cuenta de que prácticamente todos los días acabamos quejándonos y recuerda que una de las ideas de las que hablábamos hoy era: el dolor no se puede evitar pero el sufrimiento sí.

Siete días. No debería ser mucho. ¿Empezamos? Tres, dos, uno...

Sergio Fernández

martes, 21 de julio de 2009

193 | Presentación de vivir sin jefe

Desde la Web de 4xti.com nos han regalado este video del evento de presentación de Vivir sin jefe. Si no pudiste venir a la presentación, te servirá para hacerte una idea.

Espero que te guste:




lunes, 20 de julio de 2009

192 | ¿Y si tu alcalde fuera un titiritero?

No lo puedo evitar. 

Sé que es un resultado de una educación profundamente utilitarista y también de una especie de miedo ancestral a no tener dinero para hacer la compra, pero lo cierto es que ciertas expresiones de arte me generan con frecuencia la misma pregunta:

¿Qué tipo de ser humano ha podido dedicar tantos años a cultivar ese talento?

El viernes me volvió a pasar. Acudí a ver Pasión sin puñales, en el Circo Price, en Madrid, y antes tanta voluntariedad para cultivar talentos como dar saltos o doblarse por la mitad sin romperse me volví a interesar por las pasiones que nos mueven a los seres humanos: 
¿Qué impulsa a una persona a dedicar su vida a cultivar su faceta de saltimbanqui? La verdad es que mi falta de respuesta debe de tener al menos el mismo tamaño que mi admiración.




Me encanta la belleza por la belleza. Me gustan los artistas que pintan en el suelo de las calles aún sabiendo que el agua se llevará esa obra. Me encanta hacer castillos de arena en la playa. Me entusiasma la pasión humana por conseguir la estética pero de ahí a dedicar una vida a cultivar la habilidad para dar saltos sobre un escenario hay una distancia enorme.

Y para acabar una reflexión que me surgió en pasado viernes en el Price: ¿Qué sería de nuestra sociedad si en lugar de dejar que la gobiernen abogados y economistas, la gobernaran saltimbanquis, titiriteros, payasos y funambulistas?

Y no es una broma. ¿Qué pasaría...? 

Sergio Fernández

viernes, 17 de julio de 2009

191 | Un oasis de escucha

Seguro que te ha pasado.

Te encuentras con un antiguo compañero del colegio, del instituto, de la Universidad o de un antigua trabajo. Lleváis sin encontraros varios años.

Preguntas enlatadas. Como las risas de los concursos: ¿Qué tal te va? ¿Qué haces ahora? ¿Dónde vives?... Lo suficiente como para hacerte un mapa prejuicioso a aproximado sobre esa persona.

Y entonces si decides escuchar, puede incluso pasarte que la otra persona no se interese nada por tu vida. Puede ser que no te haga ninguna pregunta más allá de lo convencional. Pero si tú escuchas y asientes y estás interesado y prestas atención, lo más fascinante es que la otra persona, antes de despediros, te dirá que está encantada de verte y que desea volver a verte de nuevo. Te dirá incluso que le pareces una persona excepcional. Y yo me pregunto... ¿Cómo puede ser eso, si lo único que ha hecho ha sido hablar y no sabe nada de mi?

Esto sucede todos los días. ¿Por qué? Porque cada vez menos personas escuchan y prestan atención sincera a los demás. Mi conclusión: alguien que escucha es un oasis en el desierto.

Por cierto, ¿Escuchas a los demás cuando hablan o estás más pendiente de decir algo ingenioso, de contar tu propia historia o de responder cuando la otra persona habla?
Una observación a este respecto: no pasa absolutamente nada por quedarse callado cuando la otra persona está hablando. Puedes tomarte un rato para pensar o para sentir lo que la otra persona ha dicho.

Sergio Fernández




jueves, 16 de julio de 2009

190 | ¿El amor dura tres años?

Ayer, tras un intenso día de reuniones, charlas y entrevistas, lo único que me apetecía era estar un rato en silencio.

Por la mañana, me pasé por la Librería del Círculo de Bellas Artes, aprovechando que tenía cosas que hacer muy cerca de allí, a comprar El amor dura tres años, de Frédéric Beigbeder, que además es autor de los muy recomendables 13,99 y Socorro, perdón.

Así que cuando llegué por la noche a mi casa, me serví una copa de Mandolás, un excelente y económico vino blanco macerado en barrica de origen húngaro, y me propuse no hacer otra cosa que leer este libro hasta que me venciera el sueño:

Frédéric tiene en este libro el mismo estilo afilado, desgarrador, contemporáneo, ácido y honesto para abrirle las tripas a nuestra sociedad. Y lo hace sin anestesia, como de costumbre. Y en esta ocasión, como en otras lo ha hecho con la publicidad o la moda, lo hace con el amor.

Tengo cierta obsesión con los arranques de las novelas y por eso te dejo con el texto de arranque de este libro para que lo disfrutes:

Al principio todo es hermoso, incluso tú. No das crédito a estar tan enamorado. Cada día trae consigo su liviana carga de milagros. Jamás nadie en el mundo había conocido tanta felicidad. La felicidad existe y es muy simple: consiste en un rostro. El universo sonríe. Durante un año, la vida no es más que una sucesión de soleadas mañanas, incluso cuando nieva por la tarde. Te casas, lo antes posible: ¿para qué reflexionar cuando uno es feliz? Reflexionar te entristece; la vida debe ganar la partida.

El segundo año, las cosas comienzan a cambiar. Te has vuelto más tierno. Te sientes orgulloso de la complicidad que has establecido con tu pareja. Comprendes a tu mujer con sólo medias palabras; qué felicidad conformar un todo. Hacéis el amor cada vez menos y consideráis que no es grave. Estáis convencidos que el fin del mundo está muy lejos. Defendéis el matrimonio delante de vuestros amigos solteros, que ya no os reconocen. Tú mismo, sin ir más lejos, ¿estás realmente seguro de reconocerte cuando recitas la lección aprendida de memoria y resistes la tentación de fijarte en las señoritas ligeras de ropa que iluminan la calle..?

El tercer año, ya no resistes la tentación de fijarte en las señoritas ligeras de ropa que iluminan la calle. Pronto llega el momento en que no puedes soportar a tu mujer ni un segundo más, porque te has enamorado de otra. Sólo hay un punto en el que no te habías equivocado: efectivamente, la vida tienen la última palabra. 


Sergio Fernández

miércoles, 15 de julio de 2009

189 | ¿El segundo mejor momento?

Esta mañana, en el transcurso de una entrevista que me hacía una periodista sobre Vivir sin jefe para una revista económica, me preguntaba si el momento que vivimos es un buen momento para emprender, para ponerse a trabajar por cuenta propia.

Yo contestaba que es el mejor momento, sin duda, por dos razones:

Primero porque este momento es el único que tenemos. Ya, ya sé que es una obviedad pero es que nadie nos garantiza que vayamos a estar leyendo o escribiendo este blog dentro de un año. Así que si quieres hacer algo, el mejor momento es AHORA. Y esto que es obvio no creas que todo el mundo lo tiene tan claro.

Además le comentaba que es el mejor momento porque el que consiga lanzar un proyecto empresarial en este momento de crisis, lo tendrá mucho más fácil dentro de un tiempo, cuando el espejismo colectivo vuelva a reinar, cuando nadie se acuerde de la crisis y cuando vivir por encima de tus posibilidades vuelva a estar bien visto y la gente se lance desaforada a comprar los BMWs de tres en tres.

Y a tenor de esto, esta periodista me ha comentado una frase que me ha encantado y que en el fondo es lo único que te iba a contar hoy... Al parecer hay una frase de origen africano [que raro que no sea chino] que dice:

El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora.

El segundo mejor momento es ahora. ¡Que bueno!

Sergio Fernández

lunes, 13 de julio de 2009

188 | Ningún encuentro tiene lugar en realidad

Durante estos días, varias personas muy que siento muy cercanas se van a vivir fuera de España, previsiblemente por periodos largos de tiempo.

Esto, además de ponerme triste, me he hecho recordar un texto que aunque no tengo ahora conmigo para poder reproducirlo, recuerdo perfectamente que leí hace muchos años en un libro de Ramiro Calle que se llamaba algo así como Pensamiento oriental o Pensamiento de Oriente.

En cualquier caso, el texto hablaba de un maestro que al despedirse de su alumno, le decía que no se entristeciera porque ningún encuentro o despedida tiene lugar en realidad. Que todo y todos estamos unidos y formamos parte de lo mismo y que por tanto alegrarse o entristecerse no es sino una ilusión de nuestra mente.

Que eso es así, yo lo sé. Que a veces me cuesta experimentarlo, también.

Sergio Fernández

viernes, 10 de julio de 2009

187 | ¿A que no te atreves a esto que te propongo hoy?


Ayer hablábamos de nuevo sobre las ventajas e incovenientes de tener un electrodoméstico, por decir algo, como es la TV en casa.

Yo soy un ferreo defensor de exiliar esta delegación del pensamiento único muy lejos del hogar y por ello, esta es una conversación que me sacan con cierta frecuencia.



Lo cierto es que me ha pasado varias veces. Hay personas que se sienten atacadas cuando les expreso mi punto de vista y que defienden la televisión en el salón o en casa. Estupendo. Yo no tengo nada más que decir. Como decía el maestro cuando le preguntó el discípulo sobre qué es la verdad y le respondió: "Lo que funciona", yo digo lo mismo: si a ti te funciona, genial.

Ahora bien, lo que te propongo hoy es un poco arriesgado.

Lo que te propongo hoy es algo tan sencillo como que durante una semana no enciendas la televisión. Hoy te propongo que experimentes. Durante siglos los seres humanos han vivido sin televisión y te garantizo que tu también puedes.

Ya, ya sé que tú casi no ves la tele y que además lo que ves lo seleccionas previamente, eso se da por supuesto. Aún así, esta es mi propuesta. Además me encantará que me comentes luego los resultados de este experimento... a lo mejor descubres que vives en una ciudad que tiene una estimulante vida cultural, a lo mejor descubres, incluso, que tienes una pareja o una familia o incluso amigos... o a lo mejor, todo lo contrario, descubres lo incómodos que son los silencios con tu pareja o con tus amigos. O contigo mismo.

Ya, ya sé que relaja pero piensa en todas las maneras alternativas que tienes de relajarte al margen de hacerlo viendo la TV. Además pienso sinceramente que no hay mayor relajante que el silencio y por ello te invito a que compruebes como es mucho más efectivo que el ruido de la televisión.

Ya, ya sé que informa... bueno, al menos eso parece, pero por qué no leer un periodico que nunca lees por Internet, por qué no leer otros blogs, otras opiniones?

En fin, es sólo una propuesta, un experimento... ¿Hace cuánto que no haces algo de manera diferente a como lo haces siempre? ¿Por qué no apagar la tele una semana y comprobar que sucede?

¿Te atreves?

Sergio Fernández

miércoles, 8 de julio de 2009

186 | Tres ideas en torno al éxito

El pasado jueves, coincidiendo con la presentación de Vivir sin Jefe, sucedió algo que me hizo ilusión: me llamaron para sacarme un corte del programa "El oficio de vivir" de Catalunya Radio. Este programa, aunque me cuesta un poco seguirlo porque lo hacen en catalán, me parece oro puro y lo encontrarás fácilmente por Internet. El enfoque que hace de los temas es profundo pero a la vez sencillo y accesible. Te lo recomiendo.

Pues el pasado jueves me llamaron para sacarme un corte, es decir, como una especie de breve declaración sobre lo que supone el éxito y el fracaso. Ayer, alguien me sugirió que debería transcribir el texto de lo que dije y ponerlo en el blog.

Y es lo que he hecho para el post de hoy. Esto fue lo que dije [también puedes escucharlo haciendo click aquí]:

He seleccionado tres ideas de VIVIR SIN JEFE para el programa de hoy: 

La primera es el concepto de éxito antes del éxito. Normalmente se piensa que si no alcanzamos los resultados que nos hemos propuesto, hemos fracasado.

Yo, lo que digo, es que hay un éxito que va más allá del resultado, es el éxito de actuar en integridad con mis valores… y eso no depende de nadie… y mucho menos de los resultados: las cosas que yo quiero no dependen sólo de mi, a veces dependen de otras personas. La idea es que si yo me comporto de manera que aunque no logre lo que deseo, yo esté contento y orgulloso, siempre tendré éxito.

Otra de las ideas que comento en VIVIR SIN JEFE, es que La vida no es lo que nos sucede sino lo que hacemos con lo que nos sucede. Por ejemplo a mi escribir vivir sin jefe  me surgió como necesidad tras una profunda crisis de mi modelo de negocio. Si sólo me hubiera lamentado, hoy no tendría la suerte de poder compartir lo que voy aprendiendo con otras personas. La vida no es lo que nos sucede sino lo que hacemos con lo que nos sucede.

La tercera idea es comprender que fracasar, entendiendo por fracasar no lograr los resultados que me he propuesto, es inevitable. Para mi una de las ideas clave en la vida es: tómese el tiempo necesario para encontrar lo que quiere en la vida, ya sea en el amor, en el trabajo o en otra faceta y después haga todo lo que está en su mano para conseguirlo. Para mi la clave está en algo tan sencillo como desvincularme del resultado. Dejar que suceda lo que tenga que suceder, eso sí, después de poner la mejor de mis intenciones. 

Y para acabar una frase de Alejandro Jodorowsky:

Cuando dudes entre hace y no hacer, siempre haz, porque aunque fracases siempre aprenderás de la experiencia.

Sergio Fernández