lunes, 17 de noviembre de 2008

52 | Punto de no retorno

Me gustan las palabras de Kavafis cuando dice eso de que "No temo nada, no espero nada; soy libre".
Me acuerdo después de que este fin de semana un amigo me confesara que había decidido renunciar a sus sueños. Y apostillaba: y por eso soy libre.
Me ha dejado pensativo esta conversación y creo que no se puede renunciar a los sueños de uno así como así... y mucho menos hacerse libre como consecuencia de ello.
En la vida hay puntos que son de no retorno. Hay determinados lugares, que una vez traspasados, no tienen vuelta atrás. Son esos lugares en los que las tinieblas alumbran.
Si una persona tiene unos determinados sueños relacionados con crear un mundo mejor y más justo, no puede renunciar a ellos de sopetón, y mucho menos como resultado de una decisión consciente. Simplemente no se puede. Se puede si no has pasado ese lugar en el que las tinieblas alumbran pero si lo has pasado amigo, si has pasado ese punto de no retorno, entonces ya no se puede...
Creo además que cuando hablamos de estas cuestiones, no se trata sólo de la vida de uno, se trata del compromiso que uno tiene para con los demás. ¿Y si mi escritor favorito hubiera decidido no escribir mi libro favorito porque hubiera decidido "renunciar a su sueño"? ¿Y si aquel médico descubridor de la medicina que te salvó la vida hubiera decidido "renunciar a su sueño"? Se me ocurren tantos ¿Y si...?
No se trata sólo de lo que decidamos hacer con nuestra vida, se trata también de la responsabilidad que nuestros proyectos tienen para con el resto de las personas de este mundo...
Así que si estás pensando en renunciar a tus sueños porque las cosas salen mal, piensa en lo que el resto del planeta se perderá como consecuenia de tu decisión; y desde luego creeme cuando te digo que yo lo lamentaré.
Hay puntos de no retorno. Hay puntos en los que sencillamente no se puede volver atrás... y yo, yo espero que no te vuelvas.
Sergio Fernández

3 comentarios:

Jinete Pálido dijo...

Tu post me hace pensar, sobre todo en el por qué no debemos renunciar a los sueños.

Tendría que ver con la teoría de los seis grados de separación?

Me ha gustado tu blog, pasaré otra vez.

Saluditos.

Anónimo dijo...

Hola , me temo que esta vez no estoy de acuerdo con tu analisis.El estudio de la historia de la humanidad tiene dos vertientes fundamentales;una es la que coloca a los personajes (politicos, militares, filosofos etc etc ) como los modificadores del mundo y/ o sociedad en donde vivieron...y la otra vertiente (la cual yo comparto) es la que explica que son los procesos sociales, politicos y economicos los que crean el ambiente y condiciones necesarios (en idioma actual "plataforma o invernadero") para que surjan estas personas y que lo que hacen es FOCALIZAR, CENTRALIZAR y DIRIGIR los descontentos sociales, o politicos, las reivendicaciones o necesidades cientificas, medicas , arquitectonicas ... por ejemplo
Resumiendo si tu amigo desiste de algo que pensaba que era muy importante al final resulta que no lo era , es deir la "mano invisible dela historia"(global o personal) estaba lejana y se dio cuenta a tiempo..recordemos que cuando los seres humanos estan realmente iluminadpos por alguna idea ..nunca desistiran ..un saludo

Anónimo dijo...

Renunciar a tus sueños por desesperación o enfado con la vida es rebelarte ante algo asumiendo una derrota. Tan legítimo como cualquier otra actitud en la vida, pero ante la cual tampoco estoy de acuerdo, pues estás privándote de la búsqueda de tu felicidad. Pero sin conocer el contexto de la conversación con ese amigo, pienso que positivamente renunciar a deseos con conciencia significa no tener expectativas, hacer sin esperar, desear sin que el leitmotiv sea cumplir el sueño, y con ello también puedes aportar mucho a la sociedad y por supuesto a ti mismo desde la no exigencia, desde el cariño y el estar.