martes, 24 de febrero de 2009

118 | Fruto de la casualidad

Hoy he visto Slumdog Millonaire. No es que me guste especialmente dejarme llevar por la resaca de los Oscars pero me habían hablado bien de esta película.

La historia me ha gustado y el director de Trainspotting vuelve a dar en el clavo con una idea brillante y una realización acertada.
Como de costumbre, rescato una idea para Pensamiento Positivo de esta película.
La película cuenta la historia de un chaval de clase baja que gana un premio millonario en el programa de "Quién quiere ser millonario" [50 x 15 en España], ante lo cual la policia sospecha y le detienen por presunto tramposo.

A medida que avanza la película el espectador puede comprobar cómo el hecho de que se sepa las respuestas a las preguntas que le hacen es fruto de la más absoluta casualidad.

Y esa idea me gusta. Y me gusta porque creo que podría explicar mi vida a base de las más aparentemente absurdas casualidades. Me seduce la idea de que lo que hoy pasa, el día de mañana es posible que tenga algún sentido, de que lo que hoy uno no es capaz de comprender, mañana puede cambiar nuestra vida por completo.

Slumdog Millonaire. ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?

Sergio Fernández

3 comentarios:

Yoriento dijo...

Hola Sergio, que buena reflexión, e invitación a ver la peli, que la tengo pendiente.

Generalmente es mucho más frecuente, por meras razones estadísticas a todo el mundo "no le puede ir bien", que el destino se confabule para que el azar no nos lleve a buen puerto.

Por eso, a la buena receta de aplicar el pensamiento positivo en el día a día, se le puede añadir la de "hacer lo que se debe hacer", independientemente de que la suerte sea propicio o no ;-)

Mi primer comentario en tu blog? Creo que sí :-)

Anónimo dijo...

Un bonito pensamiento positivo, pero creo que has destripado a mas de uno la película. Si en tu resumen hubieses dicho que va sobre un chaval de la calle, que sin estudios y sin ser un superdotado, es capaz de ir acertando las respuestas del concurso por casualidades y circunstancias que se le han ido presentando a lo largo de su vida, y así vamos viendo las diferentes etapas por las que ha pasado hasta llegar al presente en el que tiene que responder a la última pregunta del concurso. Con esto hubiese sido mas que suficiente, pero bueno, yo te lo perdono porque vi la película el sábado.

Por cierto, podrías dejar tu también alguna vez algún comentario a los comentarios que hace la gente, esto es una sugerencia.

P.D.: El asesino es el mayordomo.

Anónimo dijo...

No sé...la idea de las casualidades me seduce mucho, porque no dejan de sucederme, pero apuesto firmemente por la de no dejarme llevar por ellas, sino por el esfuerzo cotidiano de elegir lo que quiero y luchar por ello, sino seríamos víctimas del destino y te aseguro, que por eso no paso, sería darle la vuelta al pensamiento positivo. Bárbara