martes, 13 de abril de 2010

313 | Sólo un instante de mi día de hoy

Hoy me ha pasado otra vez.

Me he bajado a escribir un rato a una de mis cafeterías favoritas. Un sitio asequible, elegante, acogedor. Un pequeño descanso en medio de la jornada. Una oficina alquilada a dos cuarenta, té verde incluido. Un refugio solitario pero compartido en medio de un mediodía algo perezoso. Una pequeña concesión para evitar la siesta. Me encanta cometer este tipo de travesuras de hora y media.

Y allí me ha vuelto a pasar. En medio de murmullos sordos de otras conversaciones, de palabras que se desvanecen en el aire y de ruidos agudos de maquina de café he escuchado una canción que me encanta y que llevaba años sin recordar. Era Suedehead, de Morrissey. Un milagro. He cerrado los ojos un rato y la he disfrutado. Sólo eso. Y allí me ha vuelto a pasar: con los ojos cerrados me he dado cuenta de que es imposible no ser feliz cuando se consigue estar sólo en el presente.

Sé que empieza a ser un tema recurrente en mis posts y conversaciones pero es que creo que la vida se nos va como el agua de los bolsillos porque no nos damos cuenta de la magia de los momentos, de la presencia indiscutible del presente. Quédate un rato mirando un árbol, o la lluvia caer o a otra persona hablar o en silencio.

A mi me resulta muy difícil no sentir plenitud en ese instante, como cuando hoy escuchaba esa canción.¡Que poco necesitamos para ser felices! ¡Que idea tan extraña pensar que necesitamos algo que no tenemos para ser felices!

Últimamente me sucede algo con frecuencia y es que ideas que llevo leyendo y escuchando durante años de diferentes personas sabias, como que por ejemplo la mejor manera de ser felices es estar en el presente, de repente, además de ser teoría cobran un vigor profundo, indiscutible, poderoso. Y saber que las personas sabias y que las tradiciones espirituales, en lo básico están de acuerdo me produce una calma difícil de explicar.

Vivir solamente en el presente. No es nada nuevo. Lo sé. Pero para hoy, sólo eso.

Sergio Fernández

11 comentarios:

JPP dijo...

Te doy la razón Sergio. Pero el problema es, que el Presente dura tan poco, tan poco, tan poco...que esos momentos tan especiales se desvanecen en un abrir y cerrar los ojos.
Aun así, sí que vale la pena disfrutarlos, aunque duren tan poco.

Anónimo dijo...

@JPP Siempre hay un presente, lo "dificil" es saber vivir conscientemente todos y cada uno de los presentes...

rosaeste dijo...

Gracias Sergio.....tienes mucha razón. Tomar conciencia del presente es vivirnos más cada segundo. Pensándolo bien, solo existe el presente no? ya que el futuro se forma del presente. Gracias por recordármelo.

sasoc@ dijo...

El libro de Eckhart Tolle " El poder del Ahora" significo un punto de inflexión en mi vida
Recuperar el poder del ahora no es una tarea fácil
Durante muchos años vivimos en la única dimensión de los pensamientos, de los significados de las palabras, signos, banderas, etc..
Recuperar el AHORA es un trabajo lento que puede llevarnos el resto de nuestra vida
Considero que vale la pensa intentarlo, conseguirlo es un hábito, una gimnasia neuronal, poco a poco
Podemos empezar por un instante y así poco a poco, cada un@ a su ritmo ir descubriendo la magia del momento presente que nos une con el todo del cosmos
Pensadlo bien, nadie ha conocido en "persona" al futuro, el pasado sólo habita en nuestra mente
Pensáis que existe otro momento que no sea AQUI y AHORA ¿'
Saludos

Joaquín - María dijo...

En una ocasión ya te lo dijimos, Sergio: el amigo Horacio tenía toda la razón cuando en una de sus odas decía aquello de "Carpe diem..."
Ese divulgado comienzo de verso ha llegado a ser para nosotros, con el transcurso de nuestros años, toda una filosofía de vida.
Naturalmente que se debe vivir el día a día (el pasado ya es memoria y el futuro todavía es una incógnita), pero hay hacerlo, como tan certeramente dices, paladeando los momentos mágicos, incluso los más efímeros: a veces, son los que mejores y más duraderos recuerdos proporcionan.

sassi dijo...

Mi vida es solo un instante, que dura eternamente, siempre... es el instante que tengo para ser feliz. La paz y la dicha me pertenecen, solo es es verdad...

Silvia dijo...

Sasoc, estaba pensando exactament en este libro "El poder del ahora"! Como dice Sergio, vale la pensa parar un momento, o varios, para contemplar un árbol, escuchar una canción...

dolores dijo...

Esos momentos son importantisimos para mí.
Intento absorver todo lo que me aportan y traerlos de nuevo a mi mente para que duren y duren......
Te he imaginado perfectamente en "tu oficina de 2,40 con el té verde" y lo he vivido con las cosas que me pasan a mí.
A mi me ha pasado a veces en el voluntariado con usuarios del comedor donde voy.....me hacen comentarios a veces que me dejan a cuadros......te da tanto esa gente!!!, que de repente me veo sola en medio de 500 personas.....y aspiro y aspiro energia positiva.
Otras veces es cuando voy en el coche enchufo la radio y ahí está .......la melodia que deseas en el momento que la necesitas.......llega sola y te llena de fuerza.
Gracias por este post, Sergio
Y ánimo con tu nuevo programa,
abrazos

Marián dijo...

¡momentos mágicos!...los colecciono, y uno de ellos ha sido leerte hoy.El comienzo es tan sugerente como bien descrito, imposible no disfrutarlo, gracias.

Iván Ruiz Muñoz dijo...

Hola Sergio,

Es la primera vez que te leo y me ha encantado leer este post.

Estudio coaching actualmente y se me ha abierto el mundo. Lo único que tenemos, aquí...es eso...EL AHORA.

Gracias por aportar positivismo a este mundo...

Un abrazo

Iván

Tegala dijo...

Disfrutar de las pequeñas cosas que nos hacen sentir bien!! Procuro hacerlo pero a veces, todo pasa más rápido de lo que tenía planeado, la rutina reclama mi atención y me olvido de buscar el instante para vivir el presente, o pasa por mi lado y lo dejo ir, sin prestarle atención, sin que me empape...

Un saludo.