martes, 26 de enero de 2010

284 | Por favor, párate a pensarlo un instante

Este fin de semana estuve en el tanatorio y con motivo de esta inesperada visita me pregunté por qué en Occidente no tenemos "cultura de la muerte" y porque se trata de un tema casi tabú.

Me pregunté por qué las enfermedades, la muerte, el envejecimiento se tratan de tapar: antiarrugas, tintes y vestimentas ocultan lo inocultable: nuestros cuerpos están vivos y, si tienes suerte, el tuyo también envejecerá.

La vida y la muerte van de la mano y sostengo que eignorar una de las pocas verdades que conozco que es que estamos aquí de paso es la que hace que cometamos tantas tonterías con nuestro mayor regalo. Párate a pensarlo unos instantes por favor: ESTÁS VIVO.

Aprovecha [en el buen sentido] la vida: invéntate como quieres vivirla y si tienes dudas sobre esto, te recomiendo que te acerques a un tanatorio y te quedes por allí un rato. Y si esto no te apetece, puedes preguntarte si en este momento te morirías a gusto, si estás haciendo lo que sientes que tienes que hacer, si estás en el lugar y de la manera que deseas estar en este mundo.

Y para acabar, una lectura recomendada de la que ya he hablado en otro post: La rueda de la vida, de Kubler Ross.

Sergio Fernández

4 comentarios:

yo misma dijo...

casualmente yotb estuve en un tanatorio el domingo, y ante la tumultuosamultitud que vino al velatorio alguien preguntó: megustaria saber quienes de odas estas personas vendran a mi entierro a lo que respondi ¿que mas da si estarás muerto? es mejor pensar: con quien comparto mi vida ahora. ayer y mañana no existen, no perdamos tiempo.

Joaquín - María dijo...

"Nuestros cuerpos están vivos y, si tienes suerte, el tuyo también envejecerá".
¡Qué frase tan lograda! Bueno, realmente el post no tiene desperdicio.
Hay que asumir la edad y ese físico que se nos va alejando progresivamente del esplendor de la juventud, pero en todas las etapas de la vida se puede ofrecer un digno y buen aspecto, sin necesidad de trampas estéticas. Llevar una vida sana (con todo lo que implica...)es muy importante, pero no lo es menos mantener la mente joven y al día.
En fin, Sergio, un tema para hablar y hablar...

Mireia dijo...

Maravilloso post Sergio. No puedo añadir nada más a lo que dices. Siempre he pensado que la muerte es parte de la vida, y no la vivo como algo traumático, sino como simplemente algo que está ahí, que hace reflexionar y que un día nos tocará a todos, como tú bien dices, si tenemos suerte de ancianitos.

He vivido en una familia donde se ocultaba tanto la muerte como la enfermedad y me he sentido enormemente engañada, porque al final, lo que ocurría es que dejaba de conocer cosas realmente importantes de la gente a la que quería y quiero.
Alucino incluso cuando a alguien le diagnostican enfermedades terminales e informan antes a los familiares que al realmente afectado para ver como lo va a digerir. No tendría que ser al revés? no tiene derecho el enfermo a conocer su situación y decidir con quien quiere compartirlo? es un tema de intimidad y de poder de decisión...

Tengo la sensación de que hay algo que no se plantea bien y que la mayor parte de la sociedad juega con esas reglas sin plantearse que, como dice Jorge Drexler en una canción, morir también es ley de vida.

Un beso Sergio, y gracias por el post.

sasoc@ dijo...

Nuestra percepción de la vida se limita a la dimensión de la identificación con los pensamientos, es decir, con el EGO condicionado que habita en nosotros como si de un fantasma se tratara
Somos un soporte material físico al que llamamos cuerpo, pilotado con un cerebro al que la cultura, la educación domestica en cada lugar en forma de valores
Con el tiempo hacemos "nuestros" las verdades de nuestro entorno
Nacemos esencia, nacemos seres conectados con la mecánica del universo, poco a poco, el la identificación con un personaje de ficción al que llamamos "YO" nos atrapa para convertirnos en lo que somos EGO condicionado
Al respecto os invito a leer un DECALOGO ANTI-EGO en mi blog*

*NOTA:no es auto-publicidad ni ego personal, es compartir algo que me parece interesante sobre una cuestión que no se le da suficiente importancia